EscenarioPrimera aparición: EP1
La aldea de las montañas
Registrada simplemente como «la aldea de las montañas», esta es la tierra natal de Alvina. Es un pequeño asentamiento de casas con entramado de madera, agrupadas en una ladera rodeada de bosques profundos y montañas. Su población es reducida y la vida transcurre a una escala en la que todos conocen el rostro y el oficio de los demás.
La silvicultura es el principal sustento de la aldea. La madera talada en el bosque se vende en las ciudades y se intercambia por bienes necesarios, lo que mantiene un vínculo limitado con el exterior. Los habitantes recogen hierbas silvestres y frutos secos, pescan en el río y cultivan productos de temporada en pequeñas parcelas. Aunque existen algunos viajes e intercambios, la mayor parte de los alimentos y el combustible se obtiene dentro de la aldea, en una vida cercana a la autosuficiencia.
Las casas están construidas con madera y tienen tejados muy inclinados; el fuego de los hogares permite soportar los inviernos más duros. Pequeños huertos y cercas de madera rodean las viviendas, y la leña, las herramientas y las cosechas se guardan cerca del trabajo cotidiano. Nacida en una familia de leñadores, Alvina también ayudaba con las tareas domésticas y a partir leña antes de abandonar la aldea.
Pese a su apariencia tranquila, la aldea vive bajo la amenaza constante de ataques de monstruos. Una barrera formada por talismanes protectores marca sus límites, y está prohibido entrar en el bosque que se extiende más allá. Al caer la noche, una ronda de autodefensa vigila el perímetro, y las normas de la aldea prohíben salir en las noches especialmente peligrosas. Aun así, ni la barrera ni la vigilancia eliminan todo el peligro, por lo que la vida es mucho más dura que en la ciudad.
Ningún portador de magia reside en la aldea. Cuando aparecen monstruos, los habitantes solo pueden recurrir al fuego, la barrera, las rondas y la fuerza de la comunidad para expulsarlos. Frente a los Savage Lupus, incluso todos los hombres de la aldea juntos apenas logran rechazarlos. Vivir ante la generosidad y las amenazas de las montañas forjó el carácter afable de Alvina y su capacidad para actuar.
Imágenes de referencia